Auto-retrato.
Nombre y comienzos:
Me llamo Oskar Sueiro y algunos puede que me conozcan por trabajar en la revista Dogway o por tener un Fotolog con el pseudónimo de Osk8ar. El día de los Reyes Magos hago 30 años, y justo entonces hará 17 años que patino. Cuando tenía 11 años mi familia decidió trasladarse de pueblo y acabé en Orduña, donde aún sigo viviendo (la vida es dura cuando eres mileurista). Mis padres siempre me mantuvieron alejado de las actividades de riesgo porque era el típico niño que siempre estaba enfermo que acumulaba energía en la cama y luego cuando salía a la calle era un peligro. Bmx, robar en huertas, saltar muros, correr por el monte y cualquier juego de niños era lo que me entretenía. El skate llegó a mi vida con unos 13 años gracias a unos primos que tenía en Basauri. Cuando iba los domingos a su casa de visita flipaba con sus skates California Pro, flipaba viéndoles patinar en el recién construido skatepark de Basauri. Patinaba a escondidas de mis padres hasta que esas Navidades mi padre se apiadó de mi y me regaló un skate Sancheski amarillo de plástico. Ahí comenzó todo, de bajar cuestas sentado a patinar con otros skaters que empezaron por la época en el pueblo. Luego ellos lo dejaron y yo fui moviéndome con otra gente de pueblos de alrededor, pasando por toda la época chunga del skate allá por el 92, siendo un bicho raro y patinando solo con uno o dos colegas. Nunca he dejado de patinar en todo este tiempo, excepto por motivos ocultos (personales) y de excesos (de lesiones) y mi skateboarding ha decrecido en cantidad y calidad, sobre todo en los dos últimos años. Sigo queriendo patinar cada día, pero tampoco me vuelvo loco si de repente no lo hago en 10 días. Los años han relajado la pasión y aunque mi mundo sigue girando 100% en torno al skateboarding, a veces se me hace vital desconectar.

Salón.
¿Recuerdas que te pudo empujar a empuñar una cámara fotográfica?
La verdad es que trabajar en una revista de skateboarding me facilitó mucho las cosas, aún no sé muy bien por qué lo hice. Supongo que las ganas de buscar una vía de escape al trabajo de oficina que estaba realizando en ese momento. Estar en la calle patinando y haciendo fotos siempre es más agradable que estar metido en una habitación colgado del teléfono y de la pantalla del ordenador.
Salto al skate.
¿Cómo entraste en la revista Dogway?
Entré en Dogway como alumno en prácticas de un Ciclo Formativo Superior en Administración y Finanzas que hice por hacer algo. Nunca fui un tio muy dado al estudio pese a que tenía facilidad de aprobar haciendo muy poco. Bueno, lo de las prácticas fue bastante sencillo, cuando terminé el segundo año tenía que hacer un montón de horas en prácticas y de rebote acabé pidiendo una oportunidad en Dogway. Me dijeron que dinero no había, pero que trabajo mucho. Preferí apostar por ello en vez de pasar tres meses en una empresa de mierda, así que gastando dinero de mi bolsillo me compraba el billete del tren todos los días y la comida. Nunca pensé formar parte de una revista pese haber devorado desde pequeño un montón de ellas. Recuerdo que idolatraba a Fernando de Elvira y Eduardo Saénz “Rat” por su trabajo en la antigua 3Sesenta Solo skate, crecí influenciado por esa revista. Entrar en Dogway fue una experiencia brutal, de repente estaba hablando por teléfono con Rat para que me mandase la Intro que escribía por aquel entonces en Dogway. Era como ¡guah! ¡estoy leyendo esto antes que nadie! ni siquiera podía creer que estuviese haciendo artículos mano a mano con él. Desde aquí me gustaría darle las gracias a Rat porque me ayudó mucho, directa e indirectamente.
Jose Luis”Pali” Negrin, 50-50.
¿Ha sido ese tu único trabajo?
Sí, nunca antes había trabajado. Bueno, justo cuando empecé las prácticas en Dogway, como compensación a no recibir un sueldo, me pusieron a currar con una empresa que se dedicaba a hacer campeonatos con su propio skatepark. Acabé siendo algo así como el encargado de comunicación y dirigí equipos de trabajo en los distintos eventos que hicieron. Aquello no funcionó porque me comí marrones que no venían a cuento, pero como siempre me ha gustado dar el callo, hice lo que pude hasta que dije basta. Terminé las prácticas, recogí mis cosas y estuve como un mes sin hacer nada. Entonces Dogway apostó definitivamente por mí y entré en plantilla. Y ya han pasado como 6 años de ello.
Coche destroy.
¿Cuál es tu función actualmente?
Ahora mismo no estoy haciendo el 100% de lo que me gustaría, pero bueno, las revistas no se hacen sólo en la calle, así que aunque intenté que la fotografía me librara del infierno de la oficina, todo se ha quedado casi igual que antes de comenzar a hacer fotos. Llevo la cartera de clientes de la revista y me encargo de coordinar los contenidos, que no falte nada cuando llega el momento de maquetar y diseñar. Cada vez escribo menos, solo la editorial cada número, el resto de cosas interesantes han sido delegadas a otra gente. Es una pena no hacer tantas fotos como me gustaría porque invertí mucho tiempo, ganas y dinero en aprender a ser un fotógrafo fiable y de calidad y eso en el skate cuesta mucho, sobre todo si quieres que la gente respete tu trabajo.
Alianza.
Zonas y temáticas de acción preferidas.
Está claro que el skateboard seguirá siendo mi prioridad a la hora de empuñar la cámara. He probado otro tipo historias, pero no he encontrado la misma recompensa que con la fotografía de skate. Eso de estar en un spot e inmortalizar un buen truco llegó a engancharme tanto que dejé de lado muchas cosas que requerían mi tiempo en ese momento, incluso relaciones que requerían más atención. Pero bueno, en cada momento uno hace lo que cree que es más adecuado, y yo quería ser fotógrafo de skate. Lo malo es que lo conseguí demasiado rápido y eso, con el tiempo, creo que ha jugado en mi contra. Ya sabes, cuanto más rápido y alto subes…
Hong Kong.
¿Es complicado ser fotógrafo profesional?
En realidad es que la fotografía en sí es muy complicada… cuando veo fotos en algunos logs alucino con algunas instantáneas. Millones de personas con una cámara digital hacen virgerías a las que hay que prestar atención.
Esto hace que algunos que realmente se dediquen a la fotografía tengan que suplir ciertas carencias con algunas actitudes, porque no tienen ni el talento ni la vena artística para ocupar el puesto que ocupan. Yo reconozco que nunca voy a ser uno de los grandes fotógrafos de skateboard, principalmente porque no tengo una vena artística muy desarrollada, de hecho nunca me he sentido atraído por las artes, pero siendo skater desde tan pequeño me ha ayudado mucho a desarrollar correctamente el campo en el que me muevo. Además he suplido las carencias artísticas con muchas horas de trabajo, y al final creo que he conseguido buenos resultados. En cambio veo fotógrafos, no sólo de skate, si no de otros campos, que van de profesionales y tapan a los que realmente valen… imagino que al final todo es creérselo, y eso acaba contagiando a los que puedan ser críticos con tu actividad. En mi caso quizás debería creérmelo más y así podría dedicarme 100% a la fotografía… pero no puedo hacer ver a los demás lo que no quieren ver. El tiempo dirá si sigo con esto o me dedico a otra cosa. El skate no deja de ser un mundo bastante crítico, en el que la mayoría de las veces no eres nadie hasta que otros lo deciden.
Symeon Jamal, retrato.
¿Qué medios utilizas para mostrar tu trabajo?
Nunca he hecho una exposición y siempre que he hecho trabajos tenían el fin de ser publicados. Ahora está la moda de los blogs, y yo tengo uno que funciona a trancas y barrancas y de una forma totalmente informal. Es un simple Fotolog en el que más que buenas fotos, expongo escritos en los que filtro el stress.
¿Qué “feedback” recibes por parte de los/as espectadores/as?
Desde que comencé a hacer fotos he recibido buenas críticas. Está claro que si tus trabajos son malos no van a ser publicados por muy metido que estés en el mundillo, por lo menos en mi caso nunca ha sido así y siempre he tenido que “luchar” por publicar mis fotos como si fuese uno más, porque comprar una foto mala cuesta lo mismo que comprar una buena, así que el editor de fotografía sólo te compra las que él considera buenas. Bueno, esto en algunos casos no es así, pero bueno… en todos lados cuecen habas y a menudo veo y oigo cosas que no deberían ser así. En cuanto a los comentarios de los demás, creo que siempre han sido positivos, por lo menos en mi caso. En el caso del log te dejan un posteo y a veces es baste reconfortante dependiendo de la gente que lo haga, es como todo…
En el caso de las fotos publicadas en revista, lo que más me importa es que el skater con el que he trabajado se quede satisfecho con lo que hemos hecho juntos, al fin y al cabo no hay fotografía de skate sin skaters.

Ivan Rivado, FS tailslide.
¿Se trabaja igual con todos los skaters?
Por supuesto que no. Con algunos existe una conexión especial que hace que todo funcione y fluya. Que la sesión sea un éxito no sólo se basa en llevarse el truco a casa. Con algunos skaters, por muy buenos que sean y por muy guapo que sea el spot al que vas a hacer la foto, la cosa no funciona, no por nada en especial, simplemente no funciona, no hay química. También depende de la situación, no es lo mismo trabajar en una entrevista que en un tour, donde el tiempo es más limitado y todos (skaters, fotógrafos y filmers) han de dar lo máximo. Trabajar en sesiones sin ningún tipo de presión es más agradable, pero a veces es un arma de doble filo y puede que acabes no sacando ni la cámara, o lo que encima es peor, que no puedas patinar en el sitio en el que estás porque se te queda grande.
Armando Santos, FS hurricane.
¿Con qué skaters te gusta sacar?
Ahora mismo me vienen a la memoria algunos, como por ejemplo Armando Santos. Lo último que hemos hecho juntos ha sido una entrevista para Spotmag y la verdad es que me gustó reencontrarme con la fotografía después de estar un tiempo parado. Aunque tardamos un poco más de la cuenta en terminar porque los días que quedábamos para hacer fotos al final no hacíamos nada y nos quedábamos en el Embarca patinando como jabatos.
También he tenido muy buenas experiencias con David Ramos “Albin”, que como ya he dicho siempre que he tenido la oportunidad, fue uno de los primeros skaters “buenos” en dejar que le fotografiase y la verdad que poder acceder a skaters con tanto talento, capaces de inventar trucos me ha ayudado mucho a dar lo mejor de mi para fallar lo menos posible. Con Albin siempre es fácil hacer fotos.
Con Alain Saavedra también es siempre muy reconfortante sacar fotos porque tiene una energía que contagia mucho y no sólo para patinar. Además los skaters más jóvenes son los que menos “vicios” tienen y aún les puedes “educar” para poder sacar lo que quieras, además de haberse convertido en una especie de hermano pequeño cabrón. Sin duda uno de los que más me sorprendió fue Javier Mendizabal. La verdad es que había oído cosas sobre él, que si tal, que si cual, y a priori parecía complicado el asunto, sobre todo porque yo creía que no iba a estar a la altura, ¿sabes? él estaba saliendo en medios de todo el mundo (quizás por eso le criticaban tanto), era como que jugaba en otra liga… estaba acojonado cuando hablamos para hacer algunas de las fotos de su entrevista en Dogway. Javi me demostró que es un profesional puro y duro y las sesiones fluyeron consiguiendo grandes cosas, es un tio supercentrado, que si va a por algo lo consigue y eso me gusta.

Javier Mendizabal, Bs backwards grind.
No lo sé, me viene mucha gente a la cabeza ahora, Mena, Ivan Rivado, cuya última peripecia ha hecho que salga un anuncio suyo en Transworld y el tio contó conmigo para la sesión, eso ha sido algo grande para mí. Con Albin también publiqué en Skateboarder… la verdad es que de casi todos con los que he sacado fotos me he llevado buenas experiencias, así que sólo me queda darles las gracias por haber confiado en mí.
Últimos comentarios + saludos y agradecimientos:
A veces las cosas aparentemente pequeñas se convierten en algo grande… Street Zinema, Parafernalia y demás plataformas que se han generado partiendo de la misma persona son dignas de admirar, y aunque he de reconocer que no soy un lector asiduo de este blog, y que son en principio “pequeños proyectos”, me gustaría que se hiciesen grandes haciendo su propio camino al margen de lo que puedan criticar algunos y sobre todo, que no pierdan la esencia inicial de cuando fueron creadas, porque si te pasas el día haciendo caso a los demás al final acabas siendo prisionero de tus propios miedos. Quiero dar las gracias a Mischa Canibal por esta oportunidad, quizás la primera y la última oportunidad de expresar un montón de cosas que en otras plataformas no tendrían cabida, y que además ha llegado en un momento bastante crítico de mi vida, que no sé si tendrá que ver con que me caen los 30 en unos días… También quiero dar las gracias a todos aquellos que confiaron en mi y a los que no por haberme hecho más fuerte. Y sin duda a mis amigos y familia, por hacerme sentir orgulloso de todos ellos.
.
Comentarios recientes